El disfrute de estar en casa en la presencia de nuestro buen Dios es indescriptible. En nuestra reunión estuvieron presentes parte del grupo de jovenes de REMAR
(rehabilitación de marginados) contando testimonios de como Dios los rescato de las adicciones y les dio una nueva vida.
Ademas como invitado especial Javier Zurita quien nos compartió el mensaje central donde Dios nos hablo del sembrador que es Dios y que nuestra vida debe ser una buena tierra para que logremos buenos frutos. El Espiritu Santo ministró a la congregación y disfrutamos de su infaltable presencia.
una noche maravillosa, nos hace bien al alma estar en familia, la mejor, la del pueblo de Dios.

 

 

 

 

 

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